El pueblo cordobés de Montemayor en el sur de la provincia posee un sólido prestigio como productor de uva, a partir de la cual se obtienen vinos selectos. Normalmente sus cosechas se destinan a la elaboración de vinos blancos, pero ocasionalmente y cuando las coyuntaras de mercado y clima lo hacen posible sus uvas se secan al sol hasta convertirlas en pasas para obtener vinos dulces denominados Pedro Ximenez de renombrada fama. Ello es posible por la precocidad de maduración de sus cepas, enclavadas en terrenos de consistencia arenosa en suaves laderas orientadas al mediodía que adelantan su recolección veinte días en relación a los vecinos pagos de Montilla.

Gracias a las características especiales de la zona donde se elaboran nuestros vinos (denominación Montilla-Moriles) los vinos finos se crían sin necesidad de proceder a su alcoholización, ya que adquieren los 15 grados de manera natural. Además, cabe destacar que la Comisión Europea también ha reconocido que Montilla-Moriles pueda vender, a zonas como Jerez o Málaga, Pedro Ximénez sin necesidad de que fermente el producto, con lo que se consigue conservar las características organolépticas del mosto.